Medicina estética


Método POSE


El método POSE es conocido por ser la opción más segura y menos invasiva para tratar la obesidad. Mediante este método conseguimos reducir el tamaño y la capacidad del estómago para que el paciente tenga una menor sensación de hambre y se mantenga así durante mucho tiempo.

¿En qué consiste?

  1. El paciente será evaluado por nuestros médicos especialistas que estudian de forma individualizada cada caso.

  2. Preoperatorio: analítica preoperatoria, electrocardiograma y radiografía de tórax.

  3. Se le hará una analítica completa, y una historia clínica.

  4. El paciente tendrá que seguir una dieta líquida tres días antes de la intervención y estar en ayunas las doce horas previas a la operación.

  5. Procedimiento: por vía endoscópica se crean una serie de pliegues en el estómago para reducir sus dimensiones y la forma de la cavidad gástrica, consiguiendo así que el paciente tenga sensación de saciedad comiendo menos. Mediante los pliegues en el antro gástrico, hacemos más lento el vaciado del estómago, y esto se traduce en tener menos hambre entre comidas.

  6. Es una intervención de bajo riesgo que suele durar 45 minutos.

  7. El ingreso normalmente es de tipo ambulatorio pero el especialista decidirá en cada caso el tiempo necesario de hospitalización, normalmente 1 día.

  8. Después de la intervención, es necesario seguir un régimen específico que será seguido y evaluado por el equipo médico.

  9. Los resultados dependerán de la capacidad de adaptación del paciente a los nuevos hábitos alimenticios y al estilo de vida que lleve.

Beneficios

  • Método mínimamente invasivo: no se realizan incisiones quirúrgicas.
  • Proceso de recuperación es rápido y generalmente bien tolerado.
  • Para obtener unos resultados óptimos, el método POSE debe ir acompañado de un programa de educación nutricional y de modificación de estilo de vida.
  • El éxito del tratamiento depende del correcto seguimiento del programa.

Indicaciones

La reducción de estómago POSE está indicada en:

  • Pacientes con sobrepeso u obesidad que poseen un índice de masa corporal (IMC) comprendido entre 30 y 40.
  • Pacientes que han fracasado con los tratamientos dietéticos y/o farmacológicos.
  • Pacientes que se comprometan a seguir las pautas dietéticas y de ejercicio físico que se indican en el tratamiento para conseguir el máximo resultado posible.