Medicina estética


Nutrición y obesidad


La obesidad es el trastorno metabólico más común en el mundo occidental. Consiste en un exceso de peso corporal, debido al aumento de grasa en el organismo, con relación a una edad, sexo y talla determinada.

La medida más utilizada para saber si una persona es obesa es el Índice de Masa Corporal (IMC), que se calcula dividiendo el peso en kilogramos entre la altura en metros al cuadrado (IMC= peso / talla en m2). Un alto porcentaje de pacientes, por diferentes motivos, no logra bajar de peso mediante tratamientos no invasivos: régimen, deporte, medicamentos. En estos casos, para obtener resultados permanentes y estables, tienen la opción de someterse a una cirugía bariátrica. Existen distintos abordajes endoscópicos y quirúrgicos para tratar de reducir peso en pacientes obesos, que actúan inicialmente provocando cambios orgánicos, que disminuyen la ingesta habitual, digestión o absorción de los alimentos. Estos cambios afectan directamente a la sensación de saciedad, disminuye el apetito y termina favoreciendo la pérdida de peso.

Beneficios

  • Evitar el desarrollo y progresión de diversas enfermedades: Diabetes Mellitus, enfermedades respiratorias y cardiovasculares, artrosis, gota, hernia discal…
  • Aumentar la esperanza de vida.
  • Incrementar la movilidad de estos pacientes, mejorando así su calidad de vida.
  • Mejorar la autoestima, las relaciones sociales y la vida sexual.

Indicaciones

  • Pacientes con obesidad mórbida (IMC > 40) mantenido en el tiempo (más de 3 años) en los que distintos tratamientos médicos no han dado resultado.
  • Pacientes con obesidad grado II (IMC entre 35 -40) en los que distintos tratamientos médicos no han dado resultado y que presentan enfermedades que limitan su calidad de vida y que pueden mejorar con la pérdida de peso: diabetes mellitus, hipertensión, apnea del sueño, artrosis, etc.