Medicina estética


Rinoplastia


La rinoplastia es una técnica de cirugía plástica que corrige tanto problemas estéticos (desviaciones o malformaciones del tabique nasal, por ejemplo) como funcionales de la nariz, cuando el paciente no puede respirar bien. La remodelación de la anatomía nasal también puede incluir la elevación, afinamiento de la punta, disminución de la anchura, etc.

¿En qué consiste?

La rinoplastia es una de las operaciones más complejas de la cirugía estética por la dificultad de prever el resultado final. Se trata de una cirugía especializada e individualizada en función de las características anatómicas de cada paciente, ya que se debe tener en cuenta la forma de la cara, la estructura de la nariz, rasgos faciales, tipo de piel, etc. La intervención se realiza en clínicas concertadas, bajo anestesia local o anestesia general, dependiendo de la técnica empleada en la cirugía. Existen dos tipos de procedimientos para esta intervención:

  • Rinoplastia tradicional o cerrada: se realiza desde el interior de la nariz, esculpiendo el armazón óseo y el cartílago que se encuentran bajo la piel de ésta. Su principal ventaja es que no deja cicatrices externas visibles.
  • Rinoplastia abierta: este procedimiento se recomienda para los casos más complicados, el cirujano realiza un corte en la parte media de la nariz para dejar un mejor acceso a los huesos y cartílagos.

Beneficios

Su finalidad es devolver la armonía facial al paciente y hacer que la nariz se corresponda con los rasgos estructurales del rostro. Los aspectos estéticos que más frecuentemente se corrigen son:

  • Dorso muy pronunciado o nariz aguileña.
  • Nariz grande o muy proyectada.
  • Nariz ancha.
  • Nariz con punta globulosa.
  • Nariz con punta caída.
  • Alas nasales anchas.

Postoperatorio

Tras la operación se coloca una escayola o férula de plástico en el dorso de la nariz que se retirará a los 7 o 10 días posteriores. En caso de que el paciente sienta dolor o molestias, estos remitirán gracias a los analgésicos prescritos por el cirujano. A partir de la retirada de la férula, el paciente puede llevar una vida normal, teniendo precaución con:

  • Utilizar siempre protector solar en la zona de la nariz (mínimo durante 2 meses).
  • Evitar ejercicios violentos (mínimo durante 3 semanas).
  • Extremar la higiene en la zona.
  • Evitar la aplicación directa de cosméticos en esa zona.