Medicina estética


Reducción de pecho


La reducción de pecho se realiza mediante un procedimiento quirúrgico mediante el que se extirpa parte de los tejidos de la mama (grasa, tejido mamario, piel) para reducir su volumen, logrando un pecho más pequeño y firme, acorde con la fisonomía de la paciente y evitando los problemas derivados del exceso de peso.

¿En qué consiste?

La mamoplastia de reducción de pecho es una de las intervenciones quirúrgicas más complejas dentro de la cirugía estética. Para que una mujer pueda someterse a ellas, debe esperarse a que el pecho se haya desarrollado por completo, normalmente pasados los 20 años. El cirujano plástico valora cada paciente en particular, ya que en función del tamaño y la forma del pecho de la paciente y de las expectativas de la paciente, hay distintas técnicas quirúrgicas que se pueden emplear. El cirujano explicará los riesgos y las limitaciones de cada una de ellas.   La intervención se realiza en un hospital o clínica concertada, bajo anestesia general y normalmente la paciente permanece ingresada entre 2 y 3 días.   Durante el postoperatorio las molestias pueden controlarse gracias a la pauta de medicamentos prescrita por el cirujano y siempre que se sigan las indicaciones del mismo. A las 3 semanas la paciente puede recuperar su ritmo de vida normal.   Se trata de una intervención que, aunque mínimas, deja cicatrices visibles, pero que son fácilmente disimulables con el sujetador o el bikini.  

Beneficios

Los beneficios que aporta este tipo de cirugía van más allá que la simple estética, ya que la disminución del tamaño del pecho consigue:

  • Reducir molestias físicas:
    • Como dolores de espalda y de cuello.
    • Irritación de la piel por debajo de la mama.
  • Mejorar problemas respiratorios.
  • Mejora la autoestima de las mujeres.

Postoperatorio