Medicina estética


Otoplastia


La otoplastia o cirugía de las orejas es una intervención quirúrgica destinada a corregir la prominencia o separación de las orejas respecto de la cabeza, las conocidas como orejas de soplillo o en asa. Está indicada para pacientes que se encuentren a disgusto con la forma, tamaño o disposición de sus orejas. La intervención no mejora en ningún caso la audición del paciente, pero sí su aspecto físico y por tanto su autoestima al recuperar la armonía y simetría de los rasgos faciales. Debido a la trascendencia negativa que estas anomalías tienen en los niños desde edades tempranas, la otoplastia puede realizarse en menores, a partir de los cuatro o seis años (periodo en el que el desarrollo de la oreja es prácticamente completo).

¿En qué consiste?

La otoplastia es un procedimiento seguro y con porcentajes de éxito altos. La operación dura aproximadamente una hora y media, tiempo que puede variar según la complejidad de la deformación a tratar y la técnica quirúrgica que se emplee. Se realiza bajo anestesia local y no necesita ingreso hospitalario salvo que se realice con anestesia general en casos concretos (como por ejemplo si se le practica a un niño pequeño). Como norma general, pocas horas después de la cirugía los pacientes ya se encuentran bien. Será necesario colocar un vendaje alrededor de la cabeza y es posible sentir ciertas molestias en las orejas durante los primeros días, pero se alivia gracias a la medicación. Los adultos pueden volver al trabajo después de 5 días de la intervención y los niños al colegio después de 7 días.

Beneficios

  • El beneficio principal es la recuperación de la autoestima.
  • Se puede realizar bajo anestesia local.
  • No requiere hospitalización.
  • La intervención deja una cicatriz detrás de la oreja prácticamente imperceptible.
  • Está indicado para corregir:
    • Orejas de soplillo.
    • Orejas caídas.
    • El tamaño de las orejas (pequeñas o grandes).
    • Orejas que presentan alguna deformidad.
    • Lóbulos grandes.