Medicina estética


Liposucción


Una liposucción (también llamada lipoescultura) es una intervención quirúrgica que se realiza, cuando no hay contraindicación, para eliminar los depósitos de grasa localizada en distintas zonas del cuerpo.

¿En qué consiste?

  • El primer paso es realizar una valoración exhaustiva del paciente: historial clínico del paciente (alergias, medicamentos, historial…), valoración de la zona específica a tratar y del estado de la piel.
  • La liposucción se realiza en quirófano de una clínica u hospital concertado.
  • La intervención consiste en la introducción de una cánula (pequeño tubo empleado en cirugía) en un lugar estratégico y generalmente oculto de la zona a tratar y la extracción de la grasa acumulada.
  • Tras la operación el paciente deberá llevar una faja de compresión en la zona tratada durante un mes aproximadamente.
  • La recuperación de una liposucción no suele presentar grandes inconvenientes y suele pasar rápido siempre que se sigan las indicaciones del cirujano.
  • El resultado final empieza a apreciarse un mes después de la intervención.
  • Para que el resultado de la intervención se mantenga en el tiempo, el paciente deberá modificar sus hábitos de vida: llevar una dieta equilibrada y realizar ejercicio de forma periódica.

Beneficios

  • Mediante la liposucción se reducen acúmulos de grasa presentes en determinadas zonas, en personas que están cercanas a su peso ideal.
  • Consigue modelar la silueta corporal ya que la grasa localizada suele ser la causante de la distorsión la misma.
  • Eliminar grasa de la zona de las caderas, muslos, rodillas, tobillos, abdomen, brazos, etc.
  • Cuanta mayor elasticidad tenga la piel del paciente mejor resultado dará este tratamiento, ya que podrá adaptarse más fácilmente al nuevo contorno corporal.
  • La liposucción no sólo reduce la grasa localizada, sino que mejora la apariencia física y la autoestima del paciente.

Postoperatorio