Medicina estética


Mentoplastia


La mentoplastia o cirugía del mentón, tiene como finalidad lograr una mayor proporción del rostro, modificando la posición y el tamaño del mentón o barbilla, para armonizarlo con el resto de rasgos faciales.

¿En qué consiste?

En función de la finalidad buscada se empleará una técnica quirúrgica distinta:

  • Para conseguir un mentón más pronunciado se procederá a implantar en la zona una prótesis de silicona o tejido del propio paciente de tal forma que no deje cicatrices.
  • Para suavizar las facciones reduciendo el mentón se procede a limar o acortar el hueso del mentón.
  • Para modificar su forma y corregir asimetrías se puede realizar una combinación de ambas técnicas o incluso modificar la direccionalidad de la mandíbula.

Beneficios

Con esta intervención se consigue un cambio tanto en la forma, como en el tamaño de la zona de la barbilla, que proporciona y equilibra el conjunto facial. El resultado es un perfil más estético y unos rasgos faciales más armónicos. Las principales indicaciones son las siguientes:

  • Suavizar facciones: reduciendo el mentón.
  • Aportar más fuerza al rostro: definiendo y/o aumentando el mentón.
  • Corregir asimetrías faciales.

Postoperatorio

La recuperación dependerá del abordaje quirúrgico, aunque suele ser bastante rápida.

  • Tras la intervención se protege la zona con un vendaje para evitar golpes y roces en la zona.
  • El cirujano establecerá una pauta de medicación personalizada para cada paciente, para evitar molestias.
  • Los primeros días se recomienda mantener la cabeza erguida el máximo tiempo posible.
  • Se debe evitar la exposición de la zona a los rayos solares por lo menos durante un mes tras la intervención.
  • No realizar esfuerzos físicos durante cuatro semanas siguientes a la operación.
  • Para evaluar el resultado quirúrgico global habrá que esperar hasta los 3 meses después de la intervención.