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La higiene bucodental en la infancia


La higiene bucodental en niños tiene una gran importancia para el desarrollo futuro de la dentición de los más pequeños, así como para transmitir hábitos saludables dentro de su rutina diaria.

Muchos padres se preguntan cuándo es el mejor momento para empezar a aplicar una higiene bucodental a sus hijos. En la práctica, se debe empezar a cuidar de la higiene bucal inclusive cuando los dientes no han erupcionado. La eliminación de restos de leche materna o artificial se puede realizar con una gasa humedecida en agua filtrada, de manera que se habitué a la sensación de boca limpia y se eliminen restos de alimentos que pueden generar el desarrollo de bacterias y hongos.

En estos casos, obviamente, se puede utilizar una gasita mojada en agua después de cada comida y principalmente por la noche. También se dispone en el mercado cepillos de dientes especiales que son como dedales de silicona que permiten no solamente masajear las encías como también la limpieza correcta de los dientes que ya hayan erupcionado.
Hasta el momento en el cual el bebé no sepa escupir no se deben usar pastas de dientes con fluor. Bastará con la retirada mecánica de los restos de comida.

Higiene bucal para niños de preescolar

La higiene bucal mediante el cepillo de dientes puede comenzar a utilizarse a partir del momento en el cual el niño ya consigue sujetar el cepillo con las manos. El objetivo inicial es crear el hábito pero siempre debe tener supervisión y revisión posterior de un adulto ya que hasta aproximadamente hasta los 8 años de edad el control manual y de la técnica correcta no está dominada.

Lo importante en estos casos es utilizar un accesorio infantil, una pasta dentífrica y poca cantidad de la misma para el cepillado. No debemos preocuparnos tanto por un correcto método de higiene bucodental, sino más por el hecho de que los pequeños sean conscientes de que es un hábito cotidiano, normal y muy beneficioso para ellos.

Algunas prácticas que podemos realizar en el hogar es cepillarnos los dientes en su presencia y transmitirles que es algo corriente.

Poco a poco podemos enseñarles los movimientos adecuados para un cepillado más efectivo, así como utilizar una alarma para que puedan controlar el tiempo aproximado de dos minutos que debería durar la higiene de los dientes.

Higiene bucodental infantil: Primera visita al dentista

Higiene bucodental infantil: Actividades

Si convertimos el momento de lavarse los dientes en una actividad divertida, fomentaremos su interés por esta práctica y, de paso, garantizaremos una higiene bucodental adecuada en el niño.

Las actividades pueden ser muy variadas. Comenzando por los propios cepillos de dientes, podemos adquirir dos o tres de divertidas formas y colores, motivando que, en cada ocasión, de forma voluntaria o por azar, puedan escoger uno. De esta manera, cada cepillado de los dientes será diferente.

Como sucede con otras muchas enseñanzas, las canciones son un método muy efectivo para que los más pequeños aprendan movimientos y tareas. Podemos inventarnos con ellos una “canción de los dientes” o utilizar alguna de las muchas existentes en Internet.

Es imprescindible que siempre se cepillen los dientes delante del espejo para ver cómo realizan los movimientos. Como siempre, un espejo para un niño despierta su interés y puede ser muy divertido intentar realizar los movimientos junto con ellos, equivocarnos, cambiar la velocidad del cepillado y cualquier otra acción que motive la higiene bucodental, mientras ellos pasan un rato muy entretenidos con nosotros.

Higiene bucodental infantil: Primera visita al dentista

Desde Vivanta os recomendamos que la primera visita al dentista de vuestros hijos se realice a partir del primer año. Anteriormente se estimaba la edad de 4 años como la más adecuada para comenzar estas visitas, sin embargo, estudios recientes han identificado un alto porcentaje de menores de esta edad que presentaban caries.

Con la primera visita al dentista y una revisión anual, intentamos fomentar en los niños tranquilidad y diversión, transmitiendo que estamos para revisar su higiene bucodental y ayudarles a tener una boca sana y limpia.

Del mismo modo, aconsejamos desde Vivanta no identificar en casa al dentista como una amenaza o castigo, sino como algo positivo, para que los niños no desarrollen un miedo que en el futuro podría motivarles un rechazo a revisar sus dientes, lo que podría conllevar serios problemas de salud bucodental.

Por este mismo motivo, también es recomendable fomentar cuanto antes esta visita al dentista, dado que así se acostumbran a que los profesionales de salud dental revisen sus dientes y pierden totalmente el miedo.

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