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Balón intragástrico. Recomendaciones antes y después de la operación.


Actualmente, el sobrepeso es una de las enfermedades con más tasa de mortalidad según la OMS (Organización Mundial de la Salud). Los hábitos de vida de gran parte de la población no son los adecuados.  Por nuestra rutina diaria y la falta de tiempo, tendemos a llevar un estilo de vida sedentario, con una dieta en la que los protagonistas son los alimentos procesados. 

El balón intragástrico se plantea como una solución a la hora de tratar de bajar de peso y adoptar unos hábitos de vida saludables. No es un tratamiento para nada novedoso, de hecho, lleva más  de 25 años en el mercado, pero es ampliamente conocido por sus resultados.

¿En qué consiste?

Lo primero que hay que saber es que se trata de una intervención mínimamente invasiva y sin incisiones. Éste es uno de los motivos por el que más gente opta por este método frente a otros existentes en el mercado. 

Muy probablemente, la primera duda que te puede surgir al leer que es un tratamiento sin incisiones es, ¿y cómo se introduce el balón? Se realiza a través de una endoscopia. Durante la intervención, se introduce una esfera de silicona desinflada, flexible y blanda en el estómago.  Una  vez introducida, se rellena de suero fisiológico y se mantiene entre 6 y 12 meses, en función de las necesidades del paciente.  Se trata de una intervención rápida y segura que no deja marcas ni cicatrices.

Antes de la operación

Una vez que el paciente opta por este método y solicita su cita, será evaluado por los profesionales de Vivanta para estudiar individualmente su caso. Se le realiza una analítica preoperatoria, un electrocardiograma y una radiografía de tórax. También, antes de la operación, se realiza una labor de concienciación en la que se explica que el balón se trata de un apoyo adicional en el objetivo del paciente de bajar peso y adoptar hábitos de vida saludables. Sin embargo, si no hay un compromiso por su parte a la hora de modificar y corregir dichos hábitos los resultados pueden verse afectados.

Después de la operación

Una vez realizada la operación nuestro organismo tendrá que adaptarse. Es común en esta etapa, y se considera un efecto secundario que forma parte del postoperatorio habitual, que el paciente sienta malestar, náuseas o incluso vómitos tras la operación. A medida que el balón sea aceptado por el organismo estos síntomas irán desapareciendo. 

Si quieres tener más información acerca de los hábitos que se recomiendan seguir una vez realizada la operación, puedes leer el siguiente post: https://www.vivanta.es/actualidad/comida-sana-balon-intragastricoPara más información sobre el tratamiento o para solicitar tu primera cita de consulta de diagnóstico gratuita y sin compromiso puedes llamar a nuestro teléfono gratuito 900 923 923.

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